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CUERPO DE ANCIANOS

 

El cargo de anciano es importante. En la obra y organización de la iglesia, si la asociación  o misión no ha asignado un pastor para la iglesia local, el cargo d anciano es el más elevado y el más importante. El anciano, como todos los demás dirigentes de la iglesia, es elegido por un período de uno o dos años, según lo determine la iglesia local.  No es aconsejable que una persona sirva indefinidamente, pero el anciano puedes ser reelegido. La iglesia no tiene, sin embargo, ninguna obligación de reelegirlo, sino que puede elegir a otro anciano siempre que le parezca apropiado un cambio.  Al ser elegido un nuevo anciano, el anterior ya no funciona como tal, pero puede ser elegido para cualquier otra responsabilidad en la iglesia.

 

El cargo de diácono se describe en el Nuevo Testamento (1 Tim. 3:8-13), donde se emplea el vocablo griego diákonos, que ha dado origen a nuestra palabra “diácono”. El término griego se ha traducido como “siervo, ministro, escritor, asistente”, y en los círculos cristianos adquirió el significado especializado que ahora se atribuye a “diácono”.  La Biblia respalda definidamente el cargo de diácono en la iglesia del Nuevo Testamento: “Porque los que ejerzan bien el diaconado, ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús” (1 Tim. 3:13).  Basándose en esta autoridad la iglesia elige a algunos de sus miembros para que sirvan en forma eminentemente práctica, ocupándose de diversos aspectos de los servicios de la iglesia y de la prosperidad de la iglesia.

 

 

          Los diáconos deben cuidar los bienes de la iglesia.  Sus deberes consisten en ver que el edificio se mantenga limpio y bien  reparado, y que el terreno en el cual está ubicada la iglesia se conserve aseado y atrayente.  Esto incluye también la responsabilidad de velar por que se haga la limpieza.  En las iglesias grandes, es con frecuencia necesario emplear a una persona que haga la limpieza.  Los diáconos deben recomendar una persona apropiada a la junta de la iglesia, la cual acordará por votación emplearla.  O la junta de la iglesia puede autorizar a los diáconos para que empleen a la persona que haga la limpieza.  Debiera obtenerse autorización de la junta directiva de la iglesia para pagar los gastos de todas las reparaciones grandes.  Todas las cuentas que haya por el agua, la luz, el combustible, las reparaciones, etc., serán presentadas al tesorero de la iglesia para quien las pague.

 

          En las reuniones de la iglesia, los diáconos generalmente tienen la responsabilidad de dar la bienvenida  miembros y visitantes y de ayudarles a conseguir asiento, cuando esto sea necesario.  Además, deben estar listos para colaborar con el pastor y los ancianos a fin de que las reuniones llevadas a cabo en la iglesia se desarrollen sin contratiempos.

El secretario de la iglesia desempeña uno de los cargos importantes en ella; de su debido ejercicio depende gran parte del funcionamiento eficiente de la iglesia.  Como los otros dirigentes de la iglesia, el secretario es elegido por el período de uno o dos años, según lo determine la iglesia local (véase la pág .66);  pero a causa de las funciones importantes y especializadas de este puesto, es sabio elegir a alguien que pueda ser reelegido para repetidos períodos de un año a fin de dar continuidad a  la conservación de los registros y a la información.  En las iglesias grandes necesitará también un ayudante.  El secretario debe llevar con exactitud las actas de todas las reuniones administrativas de la iglesia y debe conservar un registro exacto de cada una de esas reuniones.  Si por alguna razón no puede asistir a una reunión, debe pedir a su ayudante que esté presente y tome nota de los acuerdos.  Estos deben ser anotados en el registro de la iglesia con la indicación de la fecha y hora de la reunión, número de personas que asistieron y un informe de todas as decisiones tomadas.  El secretario debe también hacer una lista de cualesquiera comisiones nombradas en dicha reunión y dará una copia de la lista al presidente de cada comisión, juntamente con un bosquejo del trabajo que debe hacerse.  El libro de registro de la iglesia puede solicitarse a la agencia de publicaciones, y en algunos países, a la casa publicadora.

El tesorero ha sido llamado a una tarea importante, y es elegido como otros oficiales, por un período de uno o dos años, según lo determine la iglesia local.  En las iglesias grandes puede resultar aconsejable elegir también a un ayudante del tesorero.

            El tesorero puede estimular grandemente la fidelidad en el pago el diezmo y profundizar el espíritu de liberalidad de parte de los miembros de la iglesia.  Una palabra de consejo dada con el espíritu del Maestro ayudará al hermano o a la hermana  entregara Dios con fidelidad lo que le pertenece en materia de diezmos y ofrendas, aun en tiempos de apretura financiera.

  

El tesorero de la iglesia es el custodio de todos los fondos de la iglesia. 

          Estos fondos son: (1) fondos de la asociación, (2) fondos de la iglesia local, y (3) fondos pertenecientes a las organizaciones auxiliares de la iglesia local.

            Todos los fondos (de la asociación, la iglesia y las organizaciones auxiliares de la iglesia) deben ser depositados en una cuenta bancaria abierta nombre de la iglesia.  Esta es una cuenta bancaria separada que no debe relacionarse con ninguna cuenta personal.  En cierto países resulta más conveniente abrir una cuenta postal. El excedente de los fondos de la iglesia puede depositarse en una cuenta de ahorro con la autorización e la junta de la iglesia.  Cuando haya sumas elevadas destinadas a la construcción o a otros proyectos especiales, la junta de la iglesia puede autorizar cuantas separadas en el banco.  Tales cuentas, sin embargo, serán manejadas por el tesorero.

 

El departamento está compuesto de dos unidades: Escuela Sabática (incluyendo todos los niveles de edad) y Ministerio Personal. Estas dos unidades forman una sociedad en vez de una unidad orgánica. Ellas comparten enlaces y estrategias comunes en algunos puntos. En otros, funcionan como dos entidades separadas bajo un solo liderazgo en la Asociación General y los niveles de división.

          La unidad de Escuela Sabática del departamento es el sistema principal de educación religiosa de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, y tiene cuatro propósitos: estudio de la Biblia, compañerismo, alcance a la comunidad, y enfoque en la misión mundial. Está compuesto por las funciones editoriales, el entrenamiento a los maestros, y el sistema general de ofrendas de la Escuela Sabática, administrado por el Departamento de Escuela Sabática de la Asociación General.

          La unidad de Ministerio Personal del departamento se enfoca en entrenar a los miembros de iglesia en la ganancia de almas, y proveer recursos y destreza en el desarrollo de sistemas y estrategias orientadas al crecimiento de la iglesia.

La Iglesia Adventista Del Séptimo Día ejecutó durante el congreso celebrado en Utrecht en 1995, la creación del Ministerio Infantil que ha creado  sin duda alguna un impacto favorable revolucionando los conceptos de atención a la niñez que por años se ha tenido. Para la iglesia adventista los niños representan el presente y futuro de la iglesia. Por eso  es necesario que sean ministrados de manera eficiente para que puedan enfrentar los grandes desafíos del tiempo del fin.

La función básica de este es la de coordinar programas y entrenar a las personas que trabajan con niños de manera que dicho trabajo sea realizado eficientemente favoreciendo al crecimiento espiritual de los niños. El departamento está orientado hacia la atención de los niños desde su nacimiento hasta los doce años. Siendo que los primeros años de vida del niño son fundamentales para el establecimiento de las bases que darán origen a la fe religiosa del niño, en este departamento estamos empeñados en unir esfuerzos con el hogar y la escuela para proveer a los niños de más oportunidades de crecimiento espiritual.

Para lograr nuestros objetivos se necesita contar con la ayuda de personas que consideran los niños como asunto prioritario. Hay que unir esfuerzos con otros departamentos de la iglesia para crear diversas estrategias que permitan alcanzar nuestra misión.

 

La Sociedad de Jóvenes Adventistas (anteriormente llamada Sociedad de Jóvenes Misioneros Voluntarios) es la organización que agrupa a los jóvenes de la iglesia local, con el fin de que lleven a cabo reuniones y diversas actividades.  Dirigidos por un líder juvenil designado por la junta de nombramientos, los jóvenes deben trabajar juntos en el desarrollo espiritual, mental y físico individual de todos los miembros de la sociedad, interacción social cristiana y un activo programa designado a compartir la fe, que sirva de apoyo a los planes generales diseñados para la ganancia de almas establecidos por la iglesia local.  La Sociedad de Jóvenes Adventistas debiera tener como objetivo interesar a cada joven en actividades significativas, para vincularlo más estrechamente con la iglesia y prepararlo para el servicio útil.

 

          El Club de Conquistadores es otra organización que proporciona la clase de programa que se necesita para los menores adventistas, y en algunos lugares ha reemplazado a la sociedad de Menores Adventistas en la iglesia local.  En lo casos que funcionen ambos grupos será necesario establecer una estrecha coordinación y cooperación entre el Club de Conquistadores y la Sociedad de Menores Adventistas. 

 

Algunos parrafos han sido tomados del MANUAL DE LA IGLESIA ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DIA.